lunes, 1 de febrero de 2021

EL CAPRICHO | La mejor carne del mundo [brands]

martes, 16 de mayo de 2017

Al rico barquillo

Publicado en la Guia Repsol online

El dulce más castizo

Los últimos del barquillo

Apertura. Barquillos de Madrid. Fotos: Roberto Ranero
Nos vamos a la única barquillería que queda en Madrid, un recoleto obrador donde la quinta generación de una familia castiza fabrica este crujiente y sabroso dulce.

Texto: SARA SÁEZ | Fotos: ROBERTO RANERO
"Al rico barquillo de canela para el nene y la nena; son coco y valen poco; son de menta y alimentan; de vainilla ¡qué maravilla! Y de limón, ¡qué ricos!, ¡qué ricos que son!". Esta cantinela ha acompañado a la familia Cañas desde hace cinco generaciones. Ellos son los últimos barquilleros de Madrid, los únicos que se dedican a fabricar de manera artesanal y a vender esa crujiente golosina elaborada con ingredientes sencillos y naturales.
Barquilleros de MadridJaime prepara los barquillos que irán a la pradera de San Isidro
Junto a San Cayetano, San Lorenzo y La Paloma, las tradicionales verbenas que llenan de color el caluroso agosto madrileño, San Isidro es uno de los días más fuertes para ellos. Armados con su parpusa (la gorra oficial del traje de chulapo) y con sus viejas barquilleras (que llevan en su parte superior un juego de ruleta en el que ya nadie apuesta) llevarán sus productos a la Pradera de San Isidro, uno de los enclaves donde la fiesta se vive con mayor intensidad.
En el pequeño y encantador obrador del barrio de Lavapiés trabajan a destajo. "Hoy nos darán hasta las tantas", comenta Julián Cañas que, junto a su hijo, Julián junior son los motores de un negocio que, con mucho esfuerzo y mucha lucha consiguen sacar adelante. Tanto que, en estas semanas ha venido su hermano Jaime –pastelero de profesión– para echarles una mano.
Barquilleros de MadridTodo aquí es muy chulapo.

La receta original

A la derecha están las planchas, unas seis, todas ellas las originales, y por las que Julián reza para que no se estropeen porque "ya no las venden y, si se rompe alguna, es muy difícil repararla –comenta Julián–. Las fundiciones ponen muchas trabas y, si tienen que hacerla a partir de un molde nuevo, sale carísimo. No puedo pagarlo".
Planchas de barquilloLa plancha, la clave de todo.
Julián recuerda aquellos años en los que ayudaba a su progenitor en el negocio. "Desde muy pequeños hemos aprendido el oficio. Al principio ayudábamos a mi padre a colocar los barquillos y a venderlos en la calle. Cuando crecías y veía que ya podías aprender, te vestía de blanco y te ponía con una plancha para que practicaras a la hora de echar la masa. Primero con una, después con otra y luego con otra a la vez". Incluso se acuerda de cómo su abuelo, Francisco, las tostaba sobre fuego de encina lo que las daba un sabor especial.
A pesar del tiempo transcurrido y de que ahora se cocinan con gas, siguen manteniendo la receta original: "Harina, azúcar, un poco de aceite, un chorrito de agua, esencia de canela o de vainilla y coco rallado para dar consistencia", enumera el barquillero. Aunque el sabor de la esencia cambia. "Hay veces que mi hijo me dice ‘hoy se ha levantado el día con sabor a limón’ y es esa sustancia la que utiliza. Como los hacemos a diario nos lo podemos permitir".
Barquillos con chocolateCon chocolate, limón o vainilla. Hay muchas variantes.
Y, en esto de los barquillos, además, hay toda una técnica que ellos controlan con los ojos cerrados. "Tienen que ser crujientes, no deben de quedar demasiado finos y que alcancen un color de oro viejo –comenta el maestro–. Tampoco se desea que tengan un sabor demasiado dulce y que, cuando se sujeten en la mano, no se rompan. No son como los de máquina que parecen de cartón…”.

Ligeras variaciones

De sus fuegos salen unas 60 o 70 obleas a la hora. Y ofrecen otras muchas variedades como el parisien que es el canuto de toda la vida o el cubanito, más pequeño y fino, ese con el que se decoran los helados. En todos ellos se usan los mismos ingredientes pero variando sus proporciones. Además de los formatos típicos, también fabrican cucuruchos y tulipas, casi siempre, por encargo. Es más, entre sus clientes están algunas refinadas pastelerías de la capital como 'Casa Mira' o el 'Horno de San Onofre'. Pero claro, son un obrador pequeño donde se trabaja manualmente y, eso, no se valora últimamente mucho. "Aquí es calidad porque cantidad, no se puede".
Galletas con chocolateLos barquitos tienen que estar sobre todo crujientes.
Estos artesanos barquilleros no solo se han limitado a lo tradicional porque, también han querido pasar a los anales de la gastronomía con su innovación propia bañando con chocolate algunas de las galletas y canutos. “A la gente mayor le gusta el tradicional y entre los jóvenes triunfa el de chocolate”. Para los más pequeños hacen versiones con chocolate blanco y virutas de colores de caramelo que son más trabajosos pero tienen un aspecto de lo más llamativo.
Plancha con canutosLos barquillos redondos se conocen como canutos.
Si de algo se lamenta Julián es de que solo se acuerden de ellos cuando llegan las fiestas importantes de Madrid. "Otras Comunidades Autónomas potencian sus productos y los barquilleros que sobreviven en otras ciudades tienen permiso para vender donde quieran pero nosotros, no. Aquí llegará San Isidro e iremos a la Pradera pero seguro que nos pondrán alguna pega. –finaliza Julián–. El día que desaparezcamos será como si no hubiéramos existido nunca, ni se darán cuenta. Eso, a pesar de que muchos turistas saben que es un producto de aquí y no hacen más que pedirnos fotografías cuando estamos vendiendo con nuestras barquilleras y vestidos de chulapos".
Canutos con chocolate¿Quién se resiste a uno?
Ya saben. Si vienen a Madrid y pasan por el número 25 de la calle Amparo, no se olviden de llevarse de recuerdo alguno de sus suculentos barquillos a un precio irresistible: la bolsa de cinco galletas con chocolate a 6 euros y a 4 euros, sin él.

viernes, 28 de abril de 2017

Mercat de Sant Josep o La Boquería de Barcelona

Fotos realizadas por mí en un  reciente viaje a la Ciudad Condal




 Este es el famoso Pinotxo al pie del negocio







viernes, 6 de mayo de 2016

Cerveza artesana- Ruta por Bilbao

Extraído de la página BILBAO MOLA

Ruta de la cerveza artesana en Bilbao


Los 11 mejores lugares donde encontrar buena cerveza artesana en Bilbao

Te gusta lo bueno. A mi también y eso incluye a la cerveza. No queremos conformarnos con una caña ramplona y mal tirada, y no tenemos por qué hacerlo. Por fin, hay un número notable de locales donde encontrar buena cerveza artesana en Bilbao y hoy vamos a recorrer los 11 mejores.



BAR SINGULAR

Ledesma, 2

Uno de los locales que da brillo a los alrededores del Guggenheim. Seis cañeros con la mejor combinación de cervezas internacionales y artesanas vascas te esperan en la barra de Sabino y Libe.

La rubia checa Pilsner Urquell y la amber lager de Master son fijas. Los otros cuatro grifos alternan IPAs de los fabricantes europeos y americanos más potentes, las últimas recetas locales (Drunken Bross y Laugar son habituales) y algún 'petróleo' por si buscas cervezas negras de alta graduación alcohólica.

En la pizarra del Singular cabemos todos. Desde el que prueba por primera vez una cerveza, al birrero más experimentado. ¡Ah! Y la carta de cervezas de botellín es muy larga.

[ + Info del Bar Singular ]

PENGUIN

Gregorio de la Revilla, 8

Acaba de nacer y ya es una referencia de la cerveza artesana en Bilbao. 16 grifos, uno detrás de otro. ¿Para qué decir más?

Uno fijo de Boga y 15 rotando de manera continua al estilo de los grandes especialistas de Barcelona como el Biercab. No te cortes y pregunta. Pedro sabe guiarte para que des con la cerveza que te gusta. Aprovéchate porque en el Penguin puedes probar recetas muy elaboradas y combinaciones imposibles.

No es fácil encontrar en otro sitio los barriles que tienen en este bar. Te aconsejo que vayas con tiempo y montes tu pequeña cata particular probando de todo un poco.

[ + Info del Penguin Bar ]

BIHOTZ CAFÉ

Aretzaga, 6

Este pequeño local de Bilbao la Vieja es un cofre de tesoros. Cuatro grifos con lo último y alguna rareza.

La alemana Schlappe Seppel es su lager de cabecera. Sobre el resto, Cris y Dani te guiarán encantados y te darán hasta el último detalle de lo que tienen en la pizarra en ese momento. La londinense The Kernel, por ejemplo, es una de sus preferidas.

Por cierto, también tienes la posibilidad de llevarte la cerveza a casa. ¿Cómo? El grifo número 4 -el de las joyas- tiene instalado un 'growler', un sistema de servicio al vacío con el que llenar botellas que te aguantarán perfectamente en la nevera hasta 3 meses.

[ + Info del Bihotz Café ]



ZAZPI BIDE

Barrenkale Barrena, 18

Que no te engañe su espectacular barra de pinchos. Este local del Casco Viejo (se entra por la calle Torre) es un garito birrero de primer orden. Tiene Amstel, eso es cierto, pero junto a ese grifo hay dos cañeros muy interesantes de los que mana cerveza artesana vasca y algo de buen trigo alemán.

Si esto no te cuadra del todo, al fondo hay una nevera reservada para pócimas de mucho nivel. De clásicos como Brew Dog a opciones más atrevidas. Lo mejor de dos mundos, los pintxos de siempre y la cerveza más moderna.


MORROCOTUDA

Heros, 14

Buena selección de botellines y un cañero siempre en rotación. El bar tiene 4 grifos, pero solo uno es artesano. Los otros tres tienen una buena oferta belga: Stela Artois para los amantes de la lager por litros, Leffe y Hoegaarden.

En el cañero artesano es habitual la Viven, otra belga de mucho calibre, o golosinas como Cobra de los vitorianos Falken. Una buena idea es su menú degustación de 20 euros: cinco raciones con otras tantas cervezas maridadas.

Aunque no es solo pasión por la cerveza belga lo que ofrece Morrocotuda. José Ramón,  finalista nacional de la Worldclass 2015, prepara aquí un gin tonic más que recomendable.


CINNAMON

San Vicente. 3

Entre los muchos atractivos de este local de Albia, está también la cerveza. Julio y Verónica cuentan con una amplia oferta nacional, todo de botellín.

Hay producto local, como la bilbaína Black Bitch y la guipuzcoana Mala Gissona, por ejemplo. Entre las nacionales sobresalen la cántabra Dougall's, la catalana Espiga y las madrileñas La Cibeles o La Virgen. Para los que prefieren lo de siempre, de sus cañeros sale Mahou y La Salve.

[ info del Cinnamon ]

TXINPUM

Muelle de Marzana. 14

Los ortodoxos negarán el carácter artesano de la pilsner checa que sale del cañero del Txinpum, pero mejor no entremos en ese debate. Sin filtrar y sin pasteurizar, la Urquell de este paraíso a la orilla de la Ría revive a cualquiera que se siente en su terraza.

El punto fuerte del Txinpum es el vino, pero su meta principal es ofrecer productos selectos y especiales, y esto también afecta a sus cervezas de botellín. Suele tener la porter de Mala Gissona, el trigo bávaro de Weinhenstephan y alguna saison en botella de 75 para compartir, junto a una tablita de esos quesos que le llegan de Francia.

[ + info del Txinpum]

Cerveza artesana en Bilbao


PORTUBERRI BARRIA

Iturribide, 12

Esta perla, escondida en el patio trasero de la plaza Unamuno, tiene entre otras muchas cosas un buen ramillete de artesanas vascas para disfrutar. Laugar y Falken son dos de las marcas que se dejan notar en la barra, siempre repleta de pintxos. Su gilda es motivo de orgullo en el local.

Aunque el reclamo del vermouth y la oferta de vinos sea lo que llena el local los fines de semana, no deberías perderte las buenas cervezas que sirven en copa. Un acierto. Y de sobremesa siempre va bien alguna de las imperial stout de los británicos Samuel Smith's que tiene en carta.


COOPER DELI

Mazarredo, 6

Que no te frene el cañero de Keler con el que chocas nada más entrar en el local. En las cámaras guardan buena cerveza. Tienen Basqueland Brewing Proyect, la cántabra Dougall's o Milana, de Castilla y León.

De todos modos,  no es la cerveza el principal reclamo de este negocio, que pronto aumentará la famlia con un nuevo local frente al Museo de Bellas Artes. Son sus sandwiches, pero siempre está bien poder acompañarlos con buena cerveza artesana.


LA CATEDRAL DE LA CERVEZA

Carnicería Vieja, 23

La Catedral no es un bar. Es una tienda. Pero es el corazón de todo el movimiento de cerveza artesana en Bilbao. Mario es responsable de que nadie se pierda entre las más de 500 referencias que maneja ya en las baldas.

Cervezas vascas, españolas, europeas y americanas. De las más sencillas creaciones alemanas a lo más complejo y selecto como Stone o Flying Monkeys.

Además es punto de reunión de los devotos de la cerveza artesana. De vez en cuando, organizan algún que otro taller y es el epicentro de un grupo de aficionados a la cerveza artesana en Bilbao que suelen organizan excursiones y catas. Se llaman Birrarios. No podían andar lejos de la Catedral.


LA MANDUCATECA

Alameda Urquijo, 35

Otra opción para comprar buena cerveza y llevártela a casa es La Maducateca. En esta tienda delicatessen de Alameda Urquijo te ayudarán, además, si quieres maridar tu botellín con algunos de los quesos que manejan.

En sus baldas verás las últimas creaciones de Laugar,  Drunken Bross, Falken, Mala Gissona y Naparbier. Del panorama internacional, no falta una completa oferta belga, sobre todo cervezas trapenses, y una buena selección de las británicas más tradicionales.

La parte más divertida la ponen los vanguardistas de Brew Dog y Flying Monkeys. Y las catas que organiza La Manducateca son un planazo si quieres comprobar en tu paladar la magia del maridaje con cerveza.

jueves, 11 de febrero de 2016

Bilbao y sus pasteles típicos

Extraído de "Se hace camino al andar.com"

Pasteles de Bilbao escaparate pasteleria
He vivido 2 años en Bilbao y tengo que confesar que, en aquella época, era más fan de los pasteles de Bilbao que de sus pintxos. Creo que cambiar Donostia (capital mundial del pintxo) por Bilbao tiene mucho que ver con esto pero y, al final, me convertí en un experto.
En Euskadi, por norma general, al hablar de gastronomía tendemos a olvidar el dulce porque de carnes, de pescados, de bebidas y de los ya mencionados pintxos vamos “sobrados“.
La tradición de los pasteles de Bilbao permanece sorprendentemente presente en la vida de sus ciudadanos. Existen media docena de pastelerías tradicionales con sus imprescindibles pasteles icónicos de Bilbao.

Pasteles de Bilbao

Bollo de mantequilla

Bollo mantequilla Bilbao
El bollo de mantequilla es el rey de los pasteles de Bilbao. Esta creación es obra de los primos suizos Bernardo Pedro Franconi y Francesco Matosside que, a principios del siglo XX, abrieron por la mitad un bollo suizo y lo rellenaron de mantequilla pastelera.
La clave, como no podía ser de otra forma, está en la mantequilla que es mucho más cremosa de la que podemos comprar en el súper (es un híbrido entre la mantequilla “normal” y la nata montada).
[Receta “bollo mantequilla” by Biscayenne.]

Carolina

Pastel Carolina Bilbao
La Carolina cuenta con una base de masa quebrada, unos “michelines” de suave merengue que van subiendo y un adorno de yema de huevo y otro chocolate en la punta.
Este un pastel de merengue con aspecto cónico debe su nombre a la hija de un repostero de Bilbao de principios del siglo XX.
[Receta “carolina” by Biscayenne.]

Pastel de arroz

Pastel arroz BilbaoEl pastel de arroz es una tartaleta, mezcla entre masa quebrada y hojaldre, relleno de una crema esponjosa a medio camino entre la crema pastelera y una quesada.
Pese a lo que su nombre indica, este pastelito no lleva ni un grano de arroz en su elaboración. Inicialmente se creaba con el excedente de arroz con leche sobrante de los hogares bilbaínos pero la receta ha evolucionado hasta hoy en día llegando a prescindir del arroz.

Pastel ruso

Pastel ruso BilbaoEl El pastel Ruso es una especie de” cubo” formado por capas de merengue endurecido intercaladas con crema de mantequilla y, todo él, espolvoreado de azúcar glass.
Su origen se remonta a 1855 cuando se sirvió en una cena ofrecida por Eugenia de Montijo (esposa de Napoleón III) al zar Alejando II de Rusia en una recepción. Si a esto le añadimos que en su “cima” está cubierta de un manto blanco con aspecto de nieve, tenemos el origen de su nombre…

Otros pasteles de Bilbao

Estos 4 pasteles son, posiblemente, los pasteles más famosos de Bilbao. Aún así, y como no podía ser de otra forma, no son los únicos.
Sé que existen (y los tengo apuntados en mi zampagenda) más pasteles de Bilbao pero aún no los puedo recomendar porque no los he probado. Poco a poco, iré probando “El Jesuita”, “La Persiana”, “La Baldosa”, “La Cristina”, etc.
Bueno, probarlos e ir editando este listado… ;)-

Pastelerías típicas de Bilbao

Todos estos pasteles de Bilbao no se deben probar en cualquier pastelería. Como no podía ser de otra forma, hay pastelerías y pastelerías… Casi todas las pastelerías que os dejo abajo, tienen muchos años de historia a sus espaldas (a pesar de que algunas hayan sufrido remodelaciones para hacerlas modernas).

Pastelería “Arrese

(Gran vía, 24)
Pasteleria Arrese Bilbao

Pastelería “Nietos de Martina Zuricalday

(Plaza San José, 3)
Pasteleria Nietos Martina Zuricalday Bilbao

Pastelería “Suiza

(‪C/ Marqués del Puerto, 4)
Pasteleria Suiza Bilbao

Pastelería “New York

(‪C/ Buenos Aires, 19‬)
Pasteleria New York Bilbao

Pastelería “Don Manuel

(C/ Alameda Urquijo, 39)
Pasteleria Don Manuel Bilbao